¿Qué los turistas no entienden de Tangerang?
Lo que más me sorprendió fue que, aunque es una ciudad cerca de Jacarta, la gente no habla español aquí. Solo unos pocos en hotelitos o restaurantes internationales, y eso ya es un punto de diferencias.
Las preguntas que hacías antes del viaje eran sobre seguridad, pero aquí no hay allí. Los mercados están llenos de personas, pero nadie te acosará si te equivocas. La mejor parte es que si te pierdes, alguien te ayuda, aunque sea con un gesto.
Otro mito es que aquí no hay mucho por hacer. Pero si te acercas al río, hay laughs donde todos juegan voleibol al atardecer. Es gratuito, aunque el agua está sucia. No te lo pierdas.
Hay una percepción de que aquí todo es barato. Pero si quieres un hotel decentes, pagas. Y si buscas una experiencia real, no te quedes en los zócalos de hoteles. La vida real de Tangerang está en los barrios periféricos.
La comida local es otra sorpresa. No hay platos limpios, pero saben. Un plato de arroz con pollo cuesta menos que un sándwich en un cafetería de otros países. No es exótico, pero es auténtico.
La infraestructura es otra. Las calles no están bien señalizadas, pero nadie se queja. La gente sabe cómo llegar. Si te perdices, no hay GPS, pero hay gente que te guía.
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