Probé una prueba genética para mi perro mestizo y cambié por completo su dieta y entrenamiento
en un día normal, mientras intentaba decidir entre un helado y una pizza, recordé que mi perro máximo había recibido una prueba genética la semana pasada. su padre era siberiano husky y su madre un labrador, pero el resultado mostró una mezcla mucho mayor de rasgos de pastor alemán, lo que me hizo replantear todo su régimen alimenticio y su rutina de ejercicios. la primera sorpresa fue que su masa muscular había aumentado más del veinte por ciento, algo que no estaba considerado en su dieta habitual. quien está leyendo esto, probablemente esté pensando que los datos genéticos son solo curiosidades; déjame decirte que aún más, tienen provechosidad práctica.
NICE‑THING !!
¡Sabiendo que era principalmente pasturero, ajusté su alimentación a una mezcla de proteína de carne de res y pollo, con un pequeño aporte de cereales de avena, y disparó su nivel de energía. Además, comencé a dividir el entrenamiento en sesiones más cortas de 15 minutos cada una, con ejercicios de obediencia y agilidad que coincidían con su tendencia natural a buscar la dirección de su guía.